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Causas frecuentes de dolor producido por nódulos mamarios benignos


Causas frecuentes de dolor producido por nódulos mamarios benignos
Notarse un bulto en el pecho puede desencadenar una cascada de emociones: sorpresa, preocupación, miedo…

Todos estos sentimientos son totalmente normales y lógicos, pero es importante comprender que estos nódulos mamarios son frecuentes, y que en la mayoría de los casos no son cáncer. De hecho, se ha demostrado que entre un 80% y un 90% de los nódulos que se tocan en la mama son benignos, es decir, que no son cáncer, son nódulos mamarios benignos.

Las causas por las que se puede detectar un bulto en la mama son diversas, y si bien algunos nódulos producen dolor en los senos, no siempre es así, por lo que es recomendable prestar atención a alteraciones que se encuentren en las mamas durante las actividades de la vida diaria, como ducharse o vestirse.

Aunque lo más probable es que los nódulos en la mama no sean cáncer, ello no significa que haya que ignorarlos. Tan pronto como te descubras un bulto en el pecho, o sientas dolor en una mama, debes acudir al médico. Todo lo que aquí se recomienda debe considerarse una orientación, y siempre se debe pedir la opinión de un profesional lo antes posible.

¿Cuál es la causa de un nódulo mamario doloroso?

Si te notas un bulto en la mama, puede tener varias causas con distintos términos médicos como abscesos, quistes y fibroadenomas. Ya que el nódulo o nódulos que te palpas en la mama pueden tener diversas causas, cambiarán las características y los síntomas que notes en función del tipo de bulto o nódulo.2

Absceso de mama

Los abscesos se forman cuando se acumula pus dentro de la mama. Pueden ser la consecuencia de una infección bacteriana, bien porque las bacterias penetran en el tejido mamario o bien porque los conductos de leche se hayan bloqueado.

Este problema puede afectar a mujeres de cualquier edad, pero es más probable en las mujeres embarazadas y lactantes, que se infectan al dar el pecho o a través de las grietas de los pezones. En primer lugar, se produce una mastitis, que es una infección sin acumulación de pus. Si la mastitis no se trata con antibióticos, es posible que se acumule pus, formándose un absceso.

Los abscesos mamarios son bultos tumefactos y enrojecidos que pueden notarse calientes al tacto. Además de producir un bulto, los abscesos pueden inflamar la zona circundante y causar fiebre. El líquido acumulado puede moverse al tocarlo, aunque no siempre.

Si tienes un absceso, la buena noticia es que el tratamiento es muy sencillo. Los abscesos deben ser drenados. Dependiendo de las características, tamaño y tiempo de evolución, los abscesos se podrán drenar utilizando una aguja, o requerirán hacer una pequeña incisión o corte en la piel con anestesia local, aunque a veces puede ser necesaria anestesia general, si el especialista considera que puede ser doloroso. Los abscesos mamarios son un problema frecuente, y aunque molestos, pueden tratarse rápida y fácilmente, y el tiempo de recuperación suele ser muy corto.

Quiste de mama

Los quistes son acumulaciones de líquido en la mama que forman “bolsas” y son una de las causas más frecuentes de nódulos en la mama. A diferencia de los abscesos, el líquido de los quistes habitualmente no está infectado. Su tamaño puede ser variable, desde los más pequeños de pocos milímietros hasta los más grandes –que llegan a tener varios centímetros –. Al estar llenos de líquido, los quistes se notan relativamente lisos al tacto, y se pueden mover bajo la piel al aplicarles presión. Algunas mujeres dicen que parecen uvas; lisos y redondos con bordes bien definidos.

Si tienes un quiste, puedesnotar dolor en la zona del pecho en que se encuentra, y la mama puede aumentar de tamaño antes del periodo menstrual y disminuir otra vez después. Las causas de los quistes de mama no se conocen bien, pero es posible que las hormonas tengan algo que ver en su desarrollo. Los quistes son más probables entre los 30 y los 60 años de edad, y son más frecuentes en las mujeres que reciben tratamiento hormonal sustitutorio (THS).1

Puede que se formen varios quistes a la vez y que afecten a las dos mamas. Aunque tu médico sospeche que tu problema es un quiste, es posible que te derive a un especialista para un estudio más completo. El especialista te explorará, te recomendará una prueba de imagen y, posiblemente, también la extracción del líquido si los síntomas son importantes.

Los quistes no tienen un tratamiento concreto. Si son muy molestos o grandes, el especialista puede decidir drenarlos. Pueden reaparecer con el tiempo, pero se ha demostrado que no hay una asociación conocida entre los quistes y el riesgo de desarrollar cáncer de mama.3

Fibroadenoma

Los fibroadenomas son nódulos que se forman a partir de la glándula mamaria normal, que crece de forma irregular y forma un bulto que puede notarse bajo la piel.

Un fibroadenoma simple es más o menos tan grande como la yema del pulgar – entre 1 y 3 cm–. Pueden tener un tacto liso, pero de consistencia elástica. Se diferencian de los abscesos y los quistes, en que posiblemente sean asintomáticos (aunque pueden volverse sensibles antes del periodo menstrual o si se encuentran en zonas de roce del sujetador). Las causas tampoco se conocen bien, pero la mayoría de los profesionales médicos creen que pueden ser consecuencia de la hipersensibilidad a una hormona llamada estrógeno que secretan los ovarios.

Pueden aumentar de tamaño: cuando superan los 5 cm, se denominan fibroadenomas gigantes. Si le diagnostican un fibroadenoma complejo, quiere decir que las células que hay dentro del nódulo son algo diferentes. Un fibroadenoma complejo sigue siendo benigno, y solo se ha relacionado con un aumento del riesgo del cáncer cuando se produce en combinación con otras características clínicas.4

Los fibroadenomas son los tumores benignos más frecuentes de las mujeres, y son más probables en las más jóvenes, antes de cumplir los 35 años, aunque pueden aparecer a cualquier edad.

Normalmente, el diagnóstico lo hará el especialista basándose en una ‘triple evaluación’: la exploración de la mama, la imagen radiológica y una biopsia con aguja gruesa o por aspiración con aguja fina, mediante la cual se extrae una muestra de tejido del nódulo y se analiza.

Todas estas pruebas pueden ser estresantes, pero son necesarias para asegurarse de que el diagnóstico es correcto.

Si tienes un fibroadenoma, la buena noticia es que no necesitará más tratamientos. La mayoría de estos nódulos no aumentan de tamaño, y algunos se reducen y, con el tiempo, llegan a desaparecer. 

Para más información sobre los nódulos benignos de la mama, y sobre las opciones terapéuticas disponibles, visita nuestra sección "Saber más".

Referencias
  1. Breast lumps (2014) NHS Choices. https://www.nhs.uk/conditions/breast-lump/
  2. Breast cancer: recognition and referral. (2015) National Institute of Clinical Excellence. https://www.nice.org.uk/guidance/ng12/ifp/chapter/About-this-information
  3. Bundred, N.J. et al. Is there an increased risk of breast cancer in women who have had a breast cyst aspirated? (1991) British Journal of Cancer. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1977475/